¿Por qué tenemos pesadillas?

Causas de las pesadillas en adultos y niños

¿Por qué tenemos pesadillas?

¿Por qué tenemos pesadillas?
A todos nos ha ocurrido en multitud de ocasiones que nos despertamos por la noche con miedo, desasosiego o tristeza. Algunas de las pesadillas más recurrentes son que alguien nos persigue, que estas completamente inmovilizado, que caes al vacío o por un precipicio, que algún peligro que no nos acecha, estás perdido en un lugar desconocido,… Lógicamente son sueños muy desagradables y perturbadores pero ¿por qué nos ocurre? ¿Por qué sufrimos pesadillas?

Hay distintos motivos y puede deberse a causas fisiológicas o psicológicas. Una fiebre alta es uno de las principales causas que nos pueden llevar a tener pesadillas a nivel fisiológico, pero hay muchas otras.

Podemos tener pesadillas debido a una cena pesada, a que hemos estado en lugares agobiantes y llenos de gente, a posturas incómodas en la cama,…
En otras ocasiones las pesadillas son el reflejo de nuestras preocupaciones, de situaciones delicadas a las que no queremos enfrentarlos y que, al intentar evitarlas, no llegan a crear enormes tensiones. Acostarnos preocupados o con un alto nivel de actividad cerebral también es uno de los desencadenantes más comunes.




Los sueños también ser muy afectados por los niveles de estrés que sufren las personas. Está científicamente comprobado que los altos niveles de estrés antes de irse a dormir conducen a sufrir pesadillas. También puede ocurrir que, aunque nos vayamos a la cama relajados, todas las situaciones estresantes que hemos sufrido durante el día provoquen que nuestros sueños se conviertan en pesadillas, ya que el cerebro buscan ellas un efecto reparador e intenta mediante estas liberarnos de las tensiones diarias.

Los niños son más proclives que los adultos a sufrir pesadillas. Esto se debe a que, inconscientemente para ellos y en muchas ocasiones también para los adultos, están sometidos a unas enormes presiones y niveles de estrés. Sus cerebros encuentran sumidos en un constante proceso de aprendizaje y adaptación al entorno y tienen que asimilar ingentes cantidades de información a diario. Esta incesante actividad cerebral puede desencadenar en pesadillas a la hora de dormir.

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